Introducción
Se estima que el 48% del territorio nacional podría resultar muy vulnerable al cambio climático considerando los procesos de desertificación y sequía meteorológica, efecto que se acentuaría especialmente al norte y en las regiones más densamente pobladas (1).
Aunado a lo anterior, la desigualdad en el desarrollo humano existente en México nos obliga a pensar el problema en términos de sus implicaciones técnicas, ambientales y de sus vínculos con el desarrollo económico. Reducir los impactos negativos del cambio climático en las condiciones de vida de las personas en situación de pobreza, sin poner en riesgo el crecimiento económico del país, requiere mejorar la gobernabilidad y la capacidad para construir consensos entre diferentes actores y sectores.
La generación de condiciones para enfrentar los impactos del cambio climático y sus implicaciones en materia de seguridad nacional, requiere en primer lugar, impulsar mecanismos para mejorar la gestión de la acción pública, los procesos de articulación y coordinación, así como los espacios de participación ciudadana. En segundo lugar implica formular e instrumentar políticas públicas dirigidas a cambiar las condiciones socio-ambientales y económicas que permitan a las personas adaptarse al cambio climático.
(1) Gay, Carlos, Presentación “Cambio Climático en México”, Centro de Ciencias de la Atmósfera, Septiembre 2005.
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